Sierra Cabrera se encuentra en la Provincia de Almería en los términos municipales de Turre y Mojácar principalmente. El más importante de los complejos serranos de la comarca, tanto por su extensión, como por su considerable altura (Mezquita 960 m, Arráez 919 m) que contrasta con la cercanía del mar, donde ocasionalmente incluso nieva.
En Sierra Cabrera podemos encontrar numerosas cortijadas como La Carrasca, Los Moralicos, Aljuezar, Jacís, Alcandía, los Peñones, La Adelfa, Teresa, Cueva Negra, Mofar, El Dondo, Cufría, La Puerta Azul, La Alcantarilla o Cortetes, aunque en los tiempos actuales la gran mayoría de ellas se encuentran despobladas , abandonadas y en estado ruinoso, nos podemos hacer una idea de la gran actividad humana que esta sierra acogio. Tan sólo Cortijo Cabrera y Cortijo Grande mantienen cierta población gracias al turismo residencial, y El Agua Enmedio y El Sopalmo gracias a su proximidad a la carretera de Mojácar a Carboneras.
La mayor parte de la sierra, sobre todo en torno a las cortijadas, está moldeada por el hombre y aparece repleta de bancales y restos de acequias y antiguas huertas, sobre los cuales, todavía quedan restos de su pasado agrícola en forma de algarrobos, almendros, olivos, higueras, granados y vides, sin olvidar las chumberas y las pitas ya naturalizadas.

La vegetación actual de la sierra está formada por matorrales mediterráneos como son los retamares, espinares, jarales, albaidales, romerales, tomillares, aliagares o espartizales, entre los que aparecen especies como el palmito (Chamaerops humilis), el lentisco (Pistacia lentiscus), el acebuche (Olea europaea), el aladierno (Rhamnus alaternus) o el labiérnago (Phillyrea sp.) De destacar las plantas con propiedades medicinales o aromáticas como: romero, “jedrea”, tomillo, “cantigüeso negro”. Y arboles del monte Mediterraneo como, Olivos (algunos ejemplares centenarios y milenarios), algarrobos, higueras, nogales y Almeces.
Alrededor de las numerosas fuentes y manantiales, barrancos y ramblas, encontramos especies como la adelfa (Nerium oleander), el almez (Celtis australis), el álamo blanco (Populus alba) y el nogal (Juglans regia). En estos lugares excepcionalmente húmedos también aparece un roble, el quejigo (Quercus faginea), y el madroño (Arbutus unedo), que junto con el ya mencionado alcornoque, constituyen, a pesar de su escaso número, las joyas de la botánica de la sierra, tanto por su localización, ya que alcornoques, quejigos y madroños son extremadamente raros, como por su gran bagaje genético , capaces de sobrevivir en un espacio tan “seco.
En cuanto a la fauna de Sierra Cabrera, que siendo respetuosos y cautos podremos observar con cierta facilidad, cabe destacar, que cuenta con jabalíes, zorros, garduñas y tejones, entre los mamíferos. También cuenta con diversas especies de aves, entre ellas varias rapaces como el Aguila
Perdicera o el Búho Real. Con respecto a los reptiles destaca el lagarto ocelado, el camaleón común, la serpiente de escalera y la bastarda,. Y una importante población de la amenazada tortuga mora (Testudo graeca). En las balsas y charcos pueden encontrarse diferentes anfibios. También hay que destacar la presencia de especies cinegéticas como la perdiz roja, el conejo y la liebre.
La sierra es refugio de numerosas especies vegetales que no podemos encontrar en su entorno próximo; caso destacado son los árboles y arbustos singulares, silvestres o cultivados, que habitan en la sierra: encinas (también llamadas carrascas o belloteros dulces), alcornoques, quejigos o robles andaluces, álamos blancos y negros, sauces, almeces (con su fruto o almecinas comestibles),hiedra, serbales, nogales, madroñeras, espinos blancos, terebintos, rosas, y referencias a fresnos y castaños.
Una distribución mucho más restringida tiene el Limonium estevei, bella siempreviva, que ocupa un área de apenas dos km2 en zonas litorales de la solana. Fue descubierta en 1971 por Fernández Casas. Por las mismas fechas se describió en los Molinos de Río de Aguas el Narcissus tortifolius, escaso sobre yesos, pero que crece abundante en las zonas altas de la sierra, siempre sobre calizas. Y también muy puntualmente localizadas orquídeas y raros endemismos.
Para finalizar, no podemos obviar los periódicos incendios que sufre nuestra sierra y que a pesar de estos es capaz de regenerarse rápidamente y con mas fuerza. Hemos de ser respetuosos con el medio ambiente y no obviar que esta directamente ligado a nuestro modo de vida y que en la actualidad es el turismo, del cual vivimos todos en esta comarca, de manera directa o indirecta.
Algunos ejemplares de Sierra Cabrera:
Gerardo Martínez Cabello.
Experto Profesional Economía e Inmobiliaria
http://mojacar.lookandfind.es
www.activosinmobiliarios.com



















